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Iniciamos esta ruta en el Km.0 de la CA-601 Jerez-Trebujena, dirección Trebujena, donde vemos como se alternan viñas con diversos cultivos de girasol, cereales y remolacha, así como cotos privados de caza para el conejo, la perdiz o la liebre.

En el Km. 8,7 tomamos el desvío hacia la población de Mesas de Asta, donde poco antes de llegar nos encontramos con la entrada al yacimiento arqueológico de la antigua ciudad romana de Asta Regia. Un poco más adelante nos topamos con un pequeño acantilado, en el que podemos observar fósiles de moluscos y bivalvos, huellas de la época en que el mar llegaba hasta esta zona. En época romana Asta Regia era un puerto.

Regresando al cruce inicial, giramos a la izquierda y en el Km. 11, dirección Trebujena, encontramos un nuevo cruce con un carril de arena que tomamos a la derecha; este nos conduce hacia las inmediaciones de una pequeña laguna efímera donde además de las aguas de lluvia, llegan las aguas depuradas procedentes de Mesas de Asta.

Un poco más adelante nos encontramos con otra laguna de mayor tamaño, que permanece con agua todo el año, ya que recibe el agua de las balsas de decantación de la azucarera de Guadalcacín, pero que no tiene acceso público. En las inmediaciones de la primera podremos disfrutar de la avifauna que nos ofrece este paraje natural.

Retomamos el camino y regresamos a la carretera dirección Trebujena; ya en esta población, buscamos la salida que nos conduce al Río Guadalquivir donde podemos disfrutar de dos paisajes completamente diferentes. A un lado las típicas lomas de albariza, con los suelos más aptos para los cultivos de olivo, vid y cereal que tradicionalmente han ocupado sus campos, en el otro, el típico paisaje marismeño, disfrutando de las maravillosas vistas que nos ofrece la llanura de inundación del río: olmos (Ulmus minor), sauces (Salix sp.), pitas (Agave americana), pinos (Pinus sp.), casuarinas (Caruarina equisetifolia) y campos de vides y girasoles se reparten a ambos lados de la carretera.

Ya en la marisma es fácil toparse con distintas especies de aves, dependiendo de la época del año, ánsar común (Anser anser), pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica), gallinetas comunes (Gallinula chloropus), fochas comunes (Fulica atra) y charranes comunes (Sterna hirundo), además de aguilillas calzadas (Hieraetus pennatus), milanos reales (Milvus milvus), garzas reales (Ardea cinerea) y garcetas comunes (Egretta garzetta). Podemos incluso encontrar algún águila imperial Ibérica (Aquila adalberti) procedente de Doñana que planea por la zona.

Al llegar al margen del río nos encontramos con un embarcadero, marco excepcional donde observar toda la belleza del entorno del Río Guadalquivir; saliendo del embarcadero hacia la derecha, continuamos hacia la zona del humedal denominada Codo de la Esparraguera. Este es un humedal artificial estructurado en balsas para el aprovechamiento de cultivos marinos, junto a zonas deprimidas y encharcadas la mayor parte del año. Destaca su gran valor ornitológico, ya que llegan a alcanzarse concentraciones de unas 3.000 aves pertenecientes a unas 40 especies diferentes; destacan la malvasía cabeciblanca (Oxyura leucocephala) y la cerceta pardilla (Marmaronetta angustirostris), que posee aquí una de las escasas poblaciones reproductoras del Mediterráneo occidental y que se mantiene todo el año.

También encontramos comunidades de flora típicamente halófita, con especies como los almajos (Sarcocornia fruticosa y Salicornia ramossisima), la borraza (Spartina maritima), y especies sumergidas como la rupia rostrada (Ruppia maritima), la hierba lagunera (Ranunculus peltatus) o algas del género Chara.

Continuando la carretera y pasado un pequeño puente, nos encontramos con una bifurcación; tomamos el camino de la derecha hacia las Salinas de Bonanza, enmarcadas dentro del Espacio Natural de Doñana. Este camino es ideal para divisar aves, grandes bandadas de flamencos comunes (Phoenicopterus roseus), garzas reales y gaviotas, y la majestuosa vegetación de tarajes (Tamarix sp.). Al final de este itinerario nos encontramos con un observatorio de aves. Tomamos el mismo camino de vuelta para regresar, llegando de nuevo a la bifurcación del inicio de la ruta. En invierno, después de las lluvias, es un camino difícil para realizar en vehículos, y hay que tener en cuenta que la anchura dificulta el cruce de dos vehículos.

A partir de aquí, si nos desviamos a la izquierda, nos dirigimos hasta el Pinar de la Algaida, donde podemos encontrar cernícalos vulgares (Falco tinnunculus), vencejos comunes (Apus apus) y milanos, y una vegetación formada por carrizo y taraje. El Pinar de la Algaida también se encuadra dentro del Espacio Natural de Doñana. Se trata de un bosque de pino piñonero, (Pinus pinea) procedente de una repoblación realizada a principios del siglo XIX.

A su entrada encontramos abundante vegetación compuesta por pinos, lentiscos (Pistacia lentiscus) y sabinas (Juniperus sabina); continuamos por el camino principal, y al final, antes de salir del pinar, encontramos la Laguna de Tarelo.

Esta laguna se originó artificialmente tras una extracción de áridos para utilizarlos en la colonia agrícola de La Algaida.

La vegetación perilagunar es muy escasa y tan sólo destacan algunos álamos en la zona occidental. Con respecto a la avifauna, esta laguna se ha convertido en refugio ideal para numerosas aves acuáticas propias de la zona, algunas en peligro de extinción.

En esta laguna, y desde su observatorio, podemos iniciar un sendero denominado Cerro del Águila, de 5,6 Km., 2 horas de duración y dificultad baja.

Tomamos la salida del pinar y conducimos por la calle principal de la Colonia de la Algaida, dirección Sanlúcar de Barrameda. Tras varios kilómetros encontramos a la derecha el Sendero Salinas de Bonanza, un carril de tierra frente a una explotación salinera, un lugar incomparable para apreciar muy de cerca numerosas especies de aves y las grandes bandadas de flamencos comunes, avocetas comunes (Recurvirostra avosetta) y cigüeñuelas comunes (Himantopus himantopus).

Salimos del sendero por el mismo lugar que entramos, y siguiendo recto, nos dirigimos a Sanlúcar de Barrameda. Una vez en Sanlúcar, nos dirigimos hacia los Centros de Visitantes que se localizan en el barrio de Bajo de Guía: C.V. Fábrica de Hielo y el C.V. Bajo de Guía, que ofrecen información acerca del Espacio Natural de Doñana.

Salimos de Sanlúcar de Barrameda dirección Jerez de la Frontera, tomando la CA-6014, que nos conduce de vuelta a Jerez, lugar en el que esta ruta finaliza.

 

Ruta de las Marismas y Entorno de Doñana

Duración: Un día.

Kilómetros: 86,03 Km.

Recorrido: En coche.